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L a P e d r @ d a

Apuntes sobre el Foro Social Europeo

Apuntes sobre el Foro Social Europeo

Joxe Iriarte
ERDARA

Imposible describir lo vivido y sentido desde el 12 al 15 de noviembre, asistiendo a múltiples debates, actos diversos y dos manifestaciones, una de las cuales, la de la clausura, me impresionó por su volumen (80 a 100.000 manifestantes), colorido y diversidad. Aun así, hay que señalar:

* La asistencia a este tipo de eventos carga nuestras desgastadas pilas (los años no pasan en balde y la situación que vive nuestro país agosta nuestra imaginación), renovando ideas, infundiendo nuevas perspectivas. Pues una cosa queda clara: el movimiento alter mundialista, si algo es, es, sobre todo, juventud. Miles de jóvenes, mochilas al hombro, pletóricos de esperanza, mezclándose con veteranos de diferentes generaciones, hombres y mujeres supervivientes de múltiples batallas, políticas, sindicales, ecologistas, feministas... ¡Escépticos del mundo entero, acudid a estos foros! Os regenerarán más que un balneario.

* El movimiento alter mundialista es todo un mundo, compuesto de muchos mundos, algunos de los cuales no parecen tener conexión entre sí, pero que sin embargo comparten una idea: no quieren que se les considere mera mercancía . Y en consecuencia reclaman que se respeten sus derechos (que el neoliberalismo capitalista pretende abolir) adquiridos mediante un costosísimo precio en vidas y sacrificios.

* Este movimiento que no ha dejado de crecer tras la contra cumbre de Seattle, ha sufrido un pequeño parón, esperemos que momentáneo, en lo relativo al numero de inscripciones (se esperaban unos 80.000 y los primeros datos hablan de unos 60.000) y participantes en la manifestación de clausura (no parece que llegasen a la cota de los 100.000).

Llama la atención también que el numero de asistentes procedentes de países diferentes al organizador haya aumentado, mientras que ha descendido (en relación a Italia) el del país de acogida. ¿Por qué esto último? Según los organizadores, sería debido a la fatiga producida por las intensas movilizaciones vividas en Francia a lo largo del último año, y a una falta de conexión de dichos problemas con los que pretende resolver el evento. Sin duda un tema de reflexión que nos alerta contra simplismos y automatismos relativos a las interconexiones de reivindicaciones y rebeldías contra el sistema. Y es que, si el movimiento alter globalizador no se inserta en las luchas reales de cada país y viceversa, tendremos un grave problema. Las clases dirigentes intentarán presentar al movimiento como algo ajeno a los intereses y problemas de las gentes de cada país. Cuando no de provocadores y folloneros profesionales. Algo que ya intentó el gobierno italiano en Génova y Florencia, por suerte, sin éxito alguno.

En Francia mismo, los medios de comunicación, más sabios y dúctiles que los italianos dirigidos por Berlusconi, han tratado de meter cizaña, alabando por una parte lo que se algunos llaman la parte naif o, si se quiere, más social que política, más humanista que subversiva que lucharía, según ellos, por limar las aristas mas sangrantes del sistema, a la vez que denunciaban la manipulación que del movimiento hacen los profesionales de la subversión (la extrema izquierda.). Al igual que en otras ocasiones han tronado contra los black bloc o los tuti bianchi italianos; esta vez los dardos han ido directamente dirigidos contra los trostkistas de la LCR.

Y lo que es peor, no se consolidará. El movimiento alter mundialista siendo como es un soplo de aire fresco, por su juventud, su internacionalismo, sus ideas regeneradoras del pensamiento de izquierdas, que ventila los estancados ambientes de los movimientos y partidos nacidos en las décadas anteriores, todavía carece en muchos países de raíces nacionales y sociales sólidas (por ejemplo, en Euskal Herria) y eso es un problema. Ningún movimiento, por muy internacionalista que sea, puede a la larga sobrevivir sin raíces locales, de la misma forma que los movimientos emancipadores de ámbito local necesitan, además de pensar, actuar a escala global, dado que la mayoría de nuestros problemas sólo podrán resolverse si actuamos a escala universal.

EN LO RELATIVO A TEMAS Y PREOCUPACIONES, el presente foro ha incorporado varias novedades. En primer lugar, el llamado foro de autoridades locales, de evidente interés en lo relativo al tema de los servicios sociales, organización del territorio, trasportes, etc. (analizado en diferentes plenarios, seminarios y talleres del foro social) pero que en contrapartida concede un cierto protagonismo a los políticos institucionalistas sobre lo que se supone que es un foro social, o sea, de personas y activistas de diferentes movimientos. En segundo lugar, el foro sindical que anuncia una progresiva incorporación, o si se quiere mayor compenetración de una parte del mundo obrero al mundo alter globalista. Y por ultimo, el Foro de Mujeres, que además de elaborar su propio manifiesto, se manifestó con éxito en las calles de Bobigny.

En lo relativo a los debates habidos, y circunscribiéndonos tan sólo a algunos de ellos (pues ni física ni intelectualmente fuimos capaces de asomarnos a todo lo acontecido, por ejemplo feminismo, ecología, naciones sin Estado, pluralidad cultural, etc.) señalaría lo siguiente: el peso cada vez mayor de los temas mas directamente políticos respeto a los sociales o económicos. Varios ejemplos:

LA GUERRA GLOBAL. Tras lo acontecido el 11 de septiembre del 2001, la guerra ha pasado de ser considerada un grave problema relativo a un numero determinado de conflictos bélicos (siendo el palestino-israelí sin duda la estrella mediática) a ser un problema central y global. Central por su alcance y repercusiones, y global porque su estrecha conexión con la globalización capitalista, la cual a pesar de los cambios y mutaciones que ha producido en los estados, no ha perdido su naturaleza imperialista; esto es, que dentro de la globalización capitalista y la interconexión de la multinacionales, la concentración de capitales y su creciente desubicación nacional, el peso aplastante del capitalismo americano, dueño de un Estado dotado de un poderío militar sin precedentes en la historia de la humanidad, condiciona el curso de la globalización capitalista, confiriendo un papel relevante a uso de la fuerza en apoyo de sus intereses, económicos y geopolíticos.

No todos comparten esta tesis. Toni Negri y sus partidarios, simplificando mucho, diríamos que consideran el imperialismo un término desfasado, sin sentido, dado que el capitalismo en si es ya un imperio que relega el papel e influencia de los Estados, incluido los USA.

En definitiva, unanimidad en luchar contra la guerra (recordar que el llamamiento de Florencia a manifestarse el 12 de febrero, produjo las manifestaciones mayores que se recuerdan, y además todas al unísono prácticamente en todo el mundo) exigencia de la salida de Irak de las fuerzas de ocupación, solidaridad con Palestina, etc, pero controversia ideológica.

CONSTRUCCIÓN EUROPEA. El análisis y posicionamiento sobre la Constitución Europea, y en general sobre el proceso de construcción de la Unión Europea produjo numerosos debates. Unanimidad en la denuncia del carácter liberal, contrario a los derechos sociales; unanimidad sobre el déficit democrático de sus instituciones, la forma de elaborar la constitución, etc., pero variadas las opciones a tomar: desde el rechazo frontal del no a esta Europa, la abstención que deja abierta la puerta al rechazo o al sí critico de los que piensan que a pesar de los pesares mejor esto que la Europa de los estados nacionales puros y duros.

PARTIDOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES. Otra novedad, o, si se quiere, aumento de la preocupación de la nunca sencilla relación (convivencia o enemistad, amor o desamor) entre partidos políticos y movimientos. En principio, los partidos no tienen presencia física en tanto que partidos, aunque es sabido que su presencia es real y activa, a través de sus militantes animadores de una buena parte de los movimientos sociales.

De hecho, además de la intromisión de los medios de comunicación, flotaban en ambiente las oportunistas declaraciones del PSF en un descarado afán de erigirse en brazo político de los alter globalistas, así como las beligerantes declaraciones de Bernard Cassen presidente de la AFSE y presidente honorario de ATTAC Francia, contra el nefasto papel de la extrema izquierda.

Sin embargo, los debates ni aportaron ni clarificaron mucho sus ideas, ya que los representantes de los partidos se limitaron a debatir en un totum revoultum y de forma un tanto mitinera, sobre la guerra, Europa, las privatizaciones, es decir, sobre los temas en candelero, pero sobre el tema en cuestión sobrevolaron sin pudor alguno, con la notable excepción de Bertinotti de Rifundazione Comunista. El cual, aunque no aportó novedades respecto a anteriores declaraciones, al menos abogo por un trabajo en común y una complementariedad entre instancias organizativas diferentes, cada cual desde su independencia respectiva.

EL TEMA DEL PODER (y contrapoder). La influencia de las tesis de Holloway se deja sentir sobre un parte del movimiento, el cual, sin asumir del todo los postulados uistas (por cierto, organizaron foro propio y su mani alternativa), coincide con su critica central a la idea de la lucha por el poder (estatal, sobre todo) para transformar la sociedad. El debate no dio mucho de sí, pero nos permitió interrogarnos y reflexionar sobre un problema que aquí, institucionalistas o rupturistas, etc., sean de la orbita abertzale o españolista, apenas se tiene en cuenta.

DECLARACIÓN DE LOS MOVIMENTOS SOCIALES. Como es sabido el Foro no toma posición, pero si lo hacen determinados movimientos sociales agrupados en su seno, quienes de forma bien clara se han pronunciado contra el modelo actual de construcción europea, y concretamente contra la propuesta de Constitución. Desde dicho agrupamiento se ha llamado para el 20 de marzo a movilizarse contra la esacalda bélica; así mismo, para el 9 de mayo en Roma a "estados generales" democráticos alternativos al proyecto de Constitución.

Cuba, el Imperio y la seguridad nacional

Cuba, el Imperio y la seguridad nacional

Armando Chaguaceda Noriega
La Jiribilla

Por estos tiempos, cuando a ratos creemos haberlo visto y escuchado casi todo, ciertos vientos «asépticos, postmodernos y civilizados» nos deparan interesantes sorpresas. Uno de ellos es la reducción y manipulación que de algunos conceptos se hace en los predios del capitalismo mundial. En especial, y con renovado protagonismo, el de seguridad nacional se desfigura y enarbola por la elite estadounidense en su ofensiva global desencadenada después del 11 de septiembre del 2001.

De tal forma es preciso recordar que las múltiples seguridades nacionales, como esferas particulares que se interconectan en la complicada telaraña de las relaciones internacionales1, no son expresión de un concepto reducido y agotable desde la unilateralidad. Más bien se nos presenta como una noción de multidimensionalidad, un espacio que abarca esferas ideoculturales y socioeconómicas, ambientales y mediáticas, militares y geopolíticas que definen los marcos objetivos de sobrevivencia y desarrollo de un país cualquiera en los complejos escenarios de un mundo relativamente unipolar y, ciertamente, asimétrico. Lo que sucede es que en ese variopinto concierto de naciones solo existe una cuyos «intereses legítimos», representados como acceso privilegiado a fuentes de materias primas, inversiones de capital y control de posiciones geográficas estratégicas, le inducen constantemente a interferir, amenazar y violar constantemente la seguridad nacional de las otras (incluidos sus propios aliados) mediante el empleo de una panoplia de medios donde se privilegia el uso de la fuerza. Esa nación es EE.UU.

De hecho la incorporación activa del término al lenguaje politológico mundial se debe, en buena medida, a los círculos de poder estadounidenses y en especial a las instancias analítico- planificadoras de la estrategia, nacidas al calor de la Guerra Fría en el período 1945-1989. Su cabeza rectora es el Consejo de Seguridad Nacional, especie de conciliábulo integrado por el Presidente y los máximos responsables (Secretarios) de la Política exterior y la Defensa, los directivos de órganos de la comunidad de inteligencia y el general encargado de presidir la Junta de Jefes de Estado Mayor. Ente este que ha estado a cargo de la toma de decisiones en las crisis y conflictos donde se ha involucrado el imperialismo norteamericano desde el Líbano a Corea, pasando por Cuba y Vietnam, hasta Kosovo e Iraq. Fue este mismo órgano el que definió en su memorándum NSC- 68 lo que serían las líneas directrices de la política exterior yanqui: la creación de un entorno mundial donde pudiera sobrevivir y florecer el sistema norteamericano. Para ello era preciso desarrollar dos políticas subsidiarias consistentes en, por un lado, garantizar el acceso a las rutas comerciales y los recursos del Tercer Mundo (mediante la contención de los emergentes movimientos de liberación y, eventualmente, de gobiernos nacionalistas) y, complementando lo anterior, detener el fortalecimiento y avance del campo socialista, promoviendo la crisis e implosión del mismo. Huelga comentar que lamentablemente estos objetivos de claro cariz injerencista fueron parcialmente cumplidos lo que nos ha llevado a la situación actual de inseguridad y creciente agresividad en las relaciones internacionales2.

El 11 de septiembre, cualquiera que haya sido el origen de los execrables atentados, sirvió como pretexto, catalizador de consenso interno y externo, para imprimir un mayor giro hacia la derechización y militarización de la política exterior de la superpotencia. La «Doctrina del Ataque Preventivo», enunciada como nueva política de estado por quienes hace rato la practicaban con mayor o menor intensidad y coherencia, tuvo su preparación y anticipo en el programa de la nueva administración Bush desde mucho antes del atentado a las Torres Gemelas y el Pentágono. Por ello se torna posible (y necesario) encontrar un conjunto de hilos conductores en la proyección de fuerza de los EE. UU. que nos permitan comprender el modus operandi de sus agentes porque, como nos enseñó el cubano más lúcido de todos los tiempos, José Martí, en política lo real es lo que no se ve y lo esencial es prever. Así podríamos reconocer que en los últimos 20 años:

1- Todas las intervenciones militares han estado precedidas por enormes e intensas campañas de legitimación con la creación de pretextos (violaciones de los derechos humanos, amenaza a la vida y propiedad de ciudadanos estadounidenses, promoción del terrorismo, existencia de armas de exterminio masivo, etcétera.) o la magnificación de factores reales aprovechando el control mayoritario de los mass media por la elite político-económica yanqui.

2- Se han procurado adversarios militarmente insignificantes, limitados en las capacidades ofensivas o de asimilación de las nuevas tecnologías de mando, guerra electrónica y cibercombate. En no pocos casos se ha aprovechado la existencia de fisuras en el tejido social o en la elite dirigente o el efecto acumulativo de regímenes de sanciones internacionales. En todos los ejemplos se ha agredido a naciones despojadas de cualquier posibilidad de ayuda exterior apreciable.

3- Las naciones han sido sometidas a violentas campañas de ataques aéreos masivos, realizados desde alturas de 10 mil pies, alejados del alcance de las armas antiaéreas más comunes en los arsenales de los países tercermundistas, con profuso empleo del armamento «inteligente» y artilugios de alta capacidad destructora3, particularmente devastadores con la población civil. Los combates terrestres han sido una opción asumida cuando se supone el total control del espacio aéreo sobre el campo de batalla, en condiciones de superioridad numérica de infantería y recurriendo a la saturación de las posiciones adversarias mediante el empleo del napalm, helicópteros de apoyo, misiles, etcétera.

4- Se ha evidenciado un absoluto desprecio a las normas del Derecho Internacional (incluido el humanitario) evidenciados, por tomar solo unos ejemplos, en el ataque a columnas de refugiados kosovares y afganos, el bombardeo de un refugio en Bagdad, en 1991 que implicó, según diversas fuentes, unos 400 muertos civiles o el lanzamiento de misiles contra la embajada china en Belgrado en 1999, acto evidentemente deliberado por el tamaño, ubicación y clara identificación del objetivo.

Si realizamos un somero análisis de estudios de caso podemos ratificar lo anteriormente expuesto. En 1983, durante la invasión a la pequeña isla de Granada, se trataba de un país cuya población total era varias veces menor que el efectivo del ejército estadounidense, y que disponía para su defensa de un poder de fuego inferior al de las estaciones de policía de la ciudad de Nueva York. En la operación cínicamente llamada «Causa Justa», en el Panamá de aquel 20 de diciembre de 1989, los norteamericanos, no contentos con estrenar el caza furtivo F- 117 equipado con bombas láser para burlar los radares en un país desprovisto del más sencillo sistema de defensa aérea, tuvieron que concentrar en las instalaciones del llamado Comando Sur una fuerza que triplicaba numéricamente el potencial desplegado por las Fuerzas de Defensa Panameñas y los Batallones de la Dignidad. Durante la operación «Tormenta del Desierto» los errores políticos y la pésima conducción estratégica de la dirección iraquí posibilitó el exitoso despliegue y preparación de la agresión que incluyó la detallada simulación previa de las misiones, el estudio del armamento y tácticas del país árabe, así como la minimización de cualquier acción de respuesta potencialmente eficaz, mas allá del simbólico lanzamiento de los «terribles» y obsoletos misiles SCUD.

La crisis de Kosovo es uno de los capítulos donde se ponen de manifiesto los argumentos ya señalados. La intervención occidental en la convulsa región balcánica estuvo en la mesa de los planificadores de la OTAN desde la desintegración de la República Socialista Federativa Yugoslava en 1991, pero esta fue desechada por un conjunto de diferentes factores donde se privilegiaba el evitar un descalabro en un territorio montañoso y militarmente acondicionado, habitado por un pueblo de sólidas tradiciones combativas y dotado, entonces, de un ejército numeroso y bien equipado. Hubo que esperar el saldo de ocho años de sanciones de la ONU con su secuela de erosión y envejecimiento en todos los campos (incluido el técnico-militar), las sucesivas derrotas de los enclaves serbios de Bosnia y Croacia abandonados a su suerte por una maniatada Serbia, el fomento de una oposición interna estimulada y apoyada por Occidente para, en medio de la crisis secesionista generada en el territorio de Kosovo, llevar a cabo el asalto final a una Yugoslavia debilitada.

En el caso contrario, los EE.UU. han demostrado moderación cuando prevé un alto costo para una aventura bélica, a despecho de cualquier acusación de doble rasero. Por ejemplo, justo cuando a Iraq se le ponían condiciones cada vez más difíciles de satisfacer, al precio de perder la escasa soberanía que le quedaba; los dirigentes norteamericanos expresaban, después de esgrimir en su contra la tradicional retórica fundamentada en la acusación y la amenaza, la decisión de negociar posiciones con uno de sus más vituperados enemigos «honorablemente» incluido por el Bush en el selecto «Eje del Mal». Por supuesto, que nos referimos a la República Popular Democrática de Corea, adversario resuelto de los intereses imperialistas, con población masivamente preparada y encuadrada, equipado con una fuerza misilística y suficiente armamento convencional como para barrer la parte sur de la península en un Teatro de Operaciones accidentado, reducido y estrecho, difícil para desarrollar el concepto de ofensiva aeroterrestre profunda de los norteamericanos.

Y, entonces, habiendo analizado los marcos referenciales, podemos volver a nuestro tema de inicio y escudriñar el caso cubano. En primerísimo lugar hay que reconocer que Cuba no tiene no solo el deseo, sino tampoco las capacidades para ser una potencial amenaza para su poderoso vecino. Después de 1991 fueron cortados los masivos suministros soviéticos, las capacidades aeronavales (las únicas que pudieran infligir daño físico a los recursos humanos y materiales estadounidenses en territorio de la Unión y aguas adyacentes) han sido reducidas a un mínimo. En cuanto a las amenazas biológicas e informáticas valdría la pena recordar en el descrédito que terminó campaña desarrollada por el Subsecretario de Estado, cuando no pudo presentar evidencias serias y fundamentadas ante la invitación cubana a la prensa a visitar los laboratorios biotecnológicos y de medicamentos. Por demás, la base de rastreo electrónico Lourdes ha sido desactivada y sus instalaciones albergan ahora a una universidad civil de informática, y numerosos militares estadounidenses (incluido el ex jefe del Comando responsabilizado con el área geográfica donde se encuentra Cuba) han visitado la Isla y declarado que no constituye una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU.

Por si esto fuera poco, el presupuesto defensivo nacional es proporcionalmente más reducido que el de otros países de la región no amenazados militarmente por nadie, y nuestras fuerzas armadas han reducido su efectivo permanente entre un 50 y 60 % según diversas fuentes. Lo que sí no ha acaecido (como algunos quisieran) es un resquebrajamiento catastrófico de nuestras capacidades de defensa, que facilitaran una intervención imperialista. Túneles protectores, aumento de la fabricación, reparación y modernización doméstica de armamento, readecuación de la doctrina defensiva a las posibilidades y escenario reales donde se impone más que una inmediata expulsión un desgaste sistemático de los invasores, son respuestas en esta dirección. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), además, se han revelado como una fuerza cohesionada, con proyección de futuro y cabal comprensión de otras realidades muy alejadas de los cañones como puede ser la economía. Organizadores de la producción agraria más eficiente a escala estatal, pionera en la experimentación de la necesaria autonomía empresarial y con un sistema estable de formación, promoción y atención a cuadros, son un factor activo en el presente y devenir de la nación. Tan es así que, sagaz e irónicamente», son tomados en cuenta en cualquier escenario futuro tanto por parte de los adversarios de la Revolución cubana como por intelectuales alejados a nuestro actual sistema social.

Por ello propongo otra visión más objetiva de los problemas que afectan a la seguridad nacional cubana, ajena a las sentencias de discursos tristemente sesgados por el rencor, los torpes olvidos y la moda de decir lo que es conveniente ante ciertos círculos de las metrópolis del «mundo civilizado». Pensar que la dirección cubana, tradicionalmente exitosa en desarrollar una política exterior responsable y solidaria, combinando firmeza y mesura, es la mayor amenaza a la sobrevivencia de nuestra gente es tan absurdo como esperar un ataque inminente de los Mig 29 en la Calle 8 o en Washington. Las problemáticas de la seguridad nacional amenazan la estabilidad de múltiples estados (incluido Cuba), pero no se reducen a la esfera militar y las decisiones de alta política, porque no pueden escapar a consideraciones de muy diversa índole.

Un modelo económico en crisis, la carencia de una retroalimentación social derivada del acceso publico al debate y la información o la postergación de soluciones a los problemas cotidianos de los ciudadanos son suficientes variables como para colapsar la ecuación de un estado armado hasta los dientes. Nadie puede olvidar eso, porque parece ser la realidad cotidiana en demasiados países de este mundo empobrecido. Pero aquí, en un rincón soberano del Caribe, como en toda la realidad existen diferentes dimensiones y escalas de valor. En la nuestra, un factor externo (la agresividad imperialista) se convierte no en el único, pero sí en el principal reto actual a nuestra seguridad nacional. Amenaza que se cierne no contra un proyecto político u opción ideológica particulares, sino contra cualquier futuro deseado de una nación cabalmente independiente.

Agosto de 2003

*El artículo nació del impacto provocado por la campaña recién reverdecida (pero realmente nunca abandonada) donde se acusa a Cuba de ser, con sus supuestas violaciones masivas de derechos humanos, febril antimperialismo, etcétera, la fuente de amenazas no solo para los ideales de la democracia y sus defensores occidentales, sino para su propio pueblo. De ahí el carácter de mi respuesta. No obstante, deseo señalar que el título intencionalmente lo hermana con un artículo similar (en proceso editorial) donde desbrozo algunas aristas y repercusiones internas del problema, y su relación con la actual situación del debate y la información públicos en la Isla. Ambos se complementan, por lo que los interesados pueden enviar sus opiniones, interrogantes o establecer contacto sistemático a mi dirección E- mail. archanox2003@hotmail.com

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Notas

1 Tal y como se consagra en la Carta y el sistema de la ONU y en las normas de respeto a la convivencia y la autodeterminación de las naciones.

2 Con posterioridad a la caída del muro de Berlín las sucesivas administraciones norteamericanas presididas por W. Clinton definieron como objetivos a cumplir para garantizar la seguridad nacional.

A) La promoción del sistema de democracia liberal, representativa y multipartidista.

B) La extensión del sistema de economía de mercado a todas las naciones a escala global.

C) La preservación de las capacidades asimétricamente superiores de EE. UU. en las áreas tecnológico- militares.

Para un fundamentado tratamiento del tema consultar el articulo «El rol de la democracia en la política exterior estadounidense y el caso de Cuba», de William Robinson en el libro La democracia en Cuba y el diferendo con los Estados Unidos, ediciones CEA, editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1996. Para conocer las transformaciones derivadas de la nueva doctrina de seguridad nacional de la presente administración ver «The National Security Strategy of United States of America», Presidencia de los EE. UU., Casa Blanca, septiembre de 2002, con copia presencial en varias páginas de la WEB.

3 En particular la utilización de las llamadas bombas de racimo, que al liberar entre 200 y 300 submuniciones desvastan un área de varios centenares de metros, provocando mutilaciones a civiles, así como las bombas de más de tres toneladas de High Explosive comparables a una pequeña explosión nuclear y los misiles de cabeza penetradora utilizados contra refugios civiles.

Miami estuvo en estado de sitio; 20 mil personas marcharon contra el ALCA

Miami estuvo en estado de sitio; 20 mil personas marcharon contra el ALCA

La Jornada

Miami amaneció como la capital de un país bananero que acabara de sufrir un golpe de Estado: miles de policías estrenando equipo antimotines, cañones lanza agua, vehículos artillados, helicópteros que sobrevuelan todo el día y sospechan que todo manifestante es enemigo potencial de la ley y el orden.

Pero unas 15 mil personas mantuvieron la paz, a pesar de provocaciones e intimidación de las autoridades, al marchar por el centro de la ciudad, aunque se les mantuvo lejos -a unas 10 cuadras- del sitio donde se celebra la reunión ministerial para el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Los manifestantes emitieron una declaración conjunta en solidaridad con los cientos de miles de personas que en Londres protestan contra la visita del presidente George W. Bush y con los activistas que están por participar en una protesta masiva contra la Escuela de las Américas este fin de semana.

''La invasión y ocupación de Irak, la capacitación de soldados en contrainsurgencia en la Escuela de las Américas, y la expansión de los llamados acuerdos de libre comercio como el ALCA, son estrategias en la construcción de un imperio basado en la avaricia, la violencia y el poder'', declararon. ''Estas políticas -sostuvieron- no están haciendo más seguro al mundo como tampoco sus políticas económicas están generando prosperidad''.

La policía de Miami dedicó gran parte del día a evitar que la mayoría de los pacíficos manifestantes pudieran llegar siquiera a un kilómetro de la sede que alberga la reunión ministerial del ALCA.

Con nuevos uniformes y equipos antimotines de última moda, los policías dispararon balas de hule, gas pimienta, usaron instrumentos láser eléctricos y bastones contra manifestantes que intentaban acercarse al hotel donde se realizaban las negociaciones oficiales.

Varios activistas acabaron con las cabezas ensangrentadas y fueron atendidos por médicos y enfermeras voluntarios, que también tuvieron que dar tratamiento a los que quedaron expuestos a agentes químicos. ''La policía sistemáticamente violó los derechos humanos en un esfuerzo por silenciar las protestas contra el ALCA'', declaró Patrick Reinsborough, vocero de los manifestantes.

El acto magno del día fue una enorme marcha y mitin encabezados por el sindicato nacional metalúrgico de Estados Unidos, junto con representantes de sus colegas brasileños. Vestidos con camisetas iguales que llevaban leyendas como: ''El ALCA asquea'' y con banderas que en tres idiomas reafirmaban la solidaridad, unos 2 mil obreros siderúrgicos integraron el contingente más grande visto en una marcha, que incorporó a representantes de las diversas organizaciones sociales integrantes del movimiento global altermundista.

Los organizadores de la marcha denunciaron la abrumadora presencia policíaca, que las autoridades no permitieron la llegada de más de 100 autobuses con 2 mil sindicalizados y negaron el acceso al sitio de la manifestación a cientos más.

''Hoy me desperté con el rugir de helicópteros. Ellos pueden parar nuestros autobuses, pueden negar que la gente llegue a esta manifestación, pero jamás podrán detener este movimiento por la justicia económica y social en las Américas'', declaró Leo Girard, secretario general del sindicato nacional siderúrgico de Estados Unidos (USWA).

''Arriba, abajo, el ALCA al carajo'', corearon unos, mientras otros gritaban consignas sobre el medio ambiente, contra la privatización del agua, por la defensa de los inmigrantes, contra la intervención estadunidense en Colombia y Venezuela, y toda una gama de temas, pero todos reunidos en su rechazo al ALCA.

Jornaleros mexicanos de Florida portaban una enorme bandera de México, un contingente de sindicalistas y ambientalistas llevaba otra, mientras activistas de San Antonio mostraban una manta contra la militarización de la frontera.

La mayoría de los participantes pertenecían a sindicatos nacionales como los contingentes del gremio textilero, de trabajadores del gobierno, electricistas, de servicios, maquinistas, pintores y choferes, junto con jornaleros.

También había indicios de la novedosa alianza del sector laboral con el ambiental, y algunos sindicalistas portaban pancartas de la organización Sierra Club. Manifestantes disfrazados de delfines marchaban junto con otros vestidos de blanco que decían ser agentes antitóxicos, al lado de unos ''jitomates asesinos'' y un grupo con sedas de varios tintes de azul que representaban el mar. Pasaban contingentes de la Alianza Social Continental, de jubilados, el bloque negro, artistas, y uno llevaba una pancarta de ''Alcohólicos contra el ALCA''.

Muchos de los participantes entrevistados por La Jornada eran miembros de sindicatos que han perdido miles de empleos por los efectos de las políticas de libre comercio, que trasladaron sus empleos a México o China. Un metalúrgico de Indiana contaba que su planta acaba de perder 50 empleos; un textilero de Carolina del Norte habla de la pérdida de 4 mil puestos de trabajo; uno de la empresa Maytag dice que cientos de empleos se perderán por el traslado de la empresa. ''Es el asesinato premeditado de nuestras comunidades'', comentó Dave Berard, trabajador siderúrgico.

La protesta contra el ALCA se combinó con la denuncia de las políticas del presidente George W. Bush -con la participación de grupos de paz en esta acción- y estas expresiones se unieron a las voces que se escuchan al otro lado del Atlántico, en Londres. ''Bush, te conozco, eres un ladrón, mentiroso y asesino también'', coreaban unos, y en cada foro y mitin aquí se ha señalado la prioridad de derrotar a Bush en las elecciones del año entrante.

El día comenzó con la celebración de un ''Área de Libre Carnaval de las Américas'', con títeres y grupos de manifestantes que se congregaron desde varios puntos para sumar unas mil personas que bailaban, tocaban tambores y celebraban la resistencia al ALCA.

La primera manifestación empezó con una larga columna de activistas encabezados por el gran títere de un pájaro de cinco metros, con tambores, canciones y bailes, y cuyo avance fue bloqueado en cada esquina para evitar que se acercaran a menos de unas 10 cuadras de donde se reunían los ministros.

Pero desde que amaneció la policía inundó todas las rutas al centro y rehusó permitir el acceso a lugares que antes habían sido establecidos como zonas acordadas para la protesta. Una y otra vez movían las líneas de uniformados para arrinconar a los grupos de manifestantes, a veces utilizando la fuerza. En varios cruces los activistas resistieron estas tácticas pero la policía operó en formaciones militares, golpeó a los manifestantes en riñones y cabeza, al tiempo que disparó cápsulas de gas pimienta y balas de hule.

En cierto momento los manifestantes intentaron derrumbar un segmento de la gran barda de metal que la policía había instalado alrededor de unas 20 cuadras del centro, y los agentes respondieron con toques eléctricos y gas lacrimógeno. Para la mayoría de los observadores y periodistas estas acciones parecían diseñadas para intimidar y establecer control a toda costa, más que un intento para manejar los movimientos de manifestantes.

Un enorme grupo de sindicalistas que acudía a un acto autorizado por la policía se encontró frente a una acción de asalto donde una decena de agentes ingresó al grupo, arrestó a dos personas (supuestamente por haberles arrojado una manta) y apuntó sus armas contra los sorprendidos sindicalistas.

Dos sindicalistas mexicanos empezaron a gritar a los policías ''culeros''. Girard, líder de los siderúrgicos, informó que una de sus agremiadas fue arrojada al piso de concreto mientras los policías le apuntaban a la cabeza con sus pistolas.

Al concluir la gran marcha y mitin de los sindicalistas, grupos de activistas dispuestos a realizar acciones directas fueron correteados después de un largo y tenso momento de negarse a abrir el paso a la policía en una avenida. La policía insistió en que este grupo estaba por iniciar acciones de destrucción de propiedades y les ordenó abandonar el sitio, pero al negarse fueron reprimidos. Menos de 100 activistas decidieron incendiar basura y colocar obstáculos en la avenida, con lo cual la policía empezó a perseguirlos por varias cuadras.

Para el fin del día la policía había detenido a más de 50 activistas pero hasta el momento nadie sabe cuántos fueron heridos, mientras de su parte reportaron que dos de sus agentes sufrieron heridas.

''Más de 8 millones de dólares se usaron para espantar a niños y a gente mayor de edad'', comenta a La Jornada Tony Fransetta, que organizó la participación de unos mil 200 trabajadores jubilados de varias partes de Florida que llegaron aquí en 25 autobuses. Lo hicieron, dice, porque acuerdos como el TLCAN y el ALCA sólo llevan a menos empleos y salarios deteriorados. ''Esto no es posible, es un Estado policiaco, sólo para intimidar a estos jóvenes que actúan por sus ideales''. Concluyó: ''yo soy veterano de la guerra de Corea, pero este no es el país por el cual luché''.

Jim Cason, David Brooks y Roberto González Amador

Fidel ganó

Fidel ganó

Heinz Dieterich
Rebelión

Con la estrepitosa derrota de Estados Unidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en la cual 179 naciones condenaron el bloqueo de Washington a Cuba, terminó una época en las relaciones entre ambos países.

Cuarenta y cuatro años de agresión violenta, que abarcaba la guerra biológica, más de seiscientos intentos de asesinato político del presidente Fidel Castro y una invasión militar, han llegado invariablemente a su fin, gracias a cuatro factores: a) la acertada defensa del proceso, que la vanguardia y el pueblo han sabido desarrollar a lo largo de la lucha; b) la usurpación del Estado imperialista por un equipo gubernamental que es, probablemente, el más inepto de su historia moderna; c) la evolución del sistema global unipolar hacia uno multipolar y, d) la ascendente lucha de los pueblos latinoamericanos que hace vislumbrar un Bloque Regional de Poder (BRP), capaz de enterrar a la Doctrina Monroe.

La noción, de que George Bush podría lanzar sus fuerzas militares en un acto de desesperación electoral contra Cuba, es poco realista, como revelan una serie de variables. El aislamiento mundial del eje neofascista Washington-Tel Aviv es prácticamente total. En el voto de la Asamblea General, Washington contó sólo con el apoyo de Tel Aviv y de las Islas Marshal, y con el abstencionismo de Micronesia y Marruecos.

Cuando el país más poderoso del mundo no logra movilizar más que a dos pequeños Estados terroristas y dos islitas tropicales, con 130,000 y 68,000 mil habitantes cada una, entonces ha sufrido algo peor que una derrota diplomática: se ha convertido en el objeto de carcajadas del mundo entero.

Probablemente, la diplomacia de Bush no conoce el dicho de que "más vale sólo, que mal acompañado", porque entonces se hubiera limitado a votar solitariamente contra Cuba. Pero un Leviatán mundial que, armado hasta los dientes, hace el papel del payaso en el principal foro público de la humanidad, mientras está siendo humillado diariamente en Irak, ya no inspira "terror y miedo" (shock and awe) a nadie, tal como Bush había prometido al inicio de la invasión a Irak.

A Bush le ha llegado el momento de la verdad, de su Vietnam. Cuando, en enero de 1968, la ofensiva del Tet del Movimiento de Liberación Nacional le demostró al mundo entero que Washington no estaba ganando la guerra, la Casa Blanca tuvo que decidir si aumentaba su cuerpo expedicionario de 650 mil soldados a un millón, o si se retiraba.

Aceptar la demanda de los generales de aumentar las tropas de ocupación a un millón, requería la movilización total de la sociedad estadounidense, lo que era política y económicamente inviable. Mantener el nivel de fuerzas, significaba prolongar una guerra que no se podía ganar y cuyos muertos diarios socavaban inexorablemente el fundamento político del gobierno de Johnson.

Ante este dilema, la elite económica decidió actuar. Una delegación del gran capital viajó a Washington, se entrevistó con el presidente Lyndon B. Johnson y le dijo, en pocas palabras, que retirara las tropas de Vietnam y a sí mismo de la Casa Blanca, porque la guerra no podía ganarse a un costo político razonable. Este fue el fin de la guerra de Vietnam y de la carrera política de Jonson.

La situación de Bush evoluciona de manera semejante, aunque todavía no ha llegado al punto de viraje. Actualmente tiene 133,000 tropas en Irak, de las cuales alrededor del 60 por ciento son tropas de apoyo logístico. Las unidades de combate restantes disponen de un personal que oscila en torno a los 55,000 soldados y oficiales. Considerando la necesidad, de que esta fuerza cubra dos turnos de 12 horas, quedan para los servicios de patrullaje y combate en cada turno alrededor de 28,000 militares entrenados para el combate.

Esta fuerza, que apenas alcanza el 70 por ciento de la fuerza policiaca encargada de la seguridad y del orden público en la ciudad de Nueva York, debe pacificar un país de 437 mil km cuadrados, con 24 millones de habitantes, una cultura diferente y una abundancia de armamento para ataques contra las fuerzas de ocupación. Se trata, obviamente, de un escenario de conflicto, en el cual las fuerzas militares de Washington no pueden triunfar.

Al igual que en Vietnam, el tiempo de servicio del personal militar en Irak está limitado, en este caso, a un año. Cálculos del Congreso han demostrado que no se podrá mantener el actual (deficiente) nivel de presencia militar, si no se extienden esos turnos. De hecho, dentro de cinco meses empezaría a reducirse rápidamente el nivel de fuerzas militares estadounidenses disponibles en Irak, hasta llegar a un 30 por ciento de su volumen actual.

Para contrarrestar esa tendencia existen solo dos mecanismos: extender el turno de servicio o convocar a una movilización general de las reservas en Estados Unidos. Ambas medidas son impopulares y, probablemente, políticamente inviables en un año electoral.

La inferencia a que estos datos obliga, es evidente. No sólo la sociedad civil estadounidense y sectores importantes de su elite económica, sino los mismos militares estadounidenses, que están involucrados en dos guerras simultáneas en Afganistán e Irak que no pueden ganar, y que se encuentran ante una potencial situación bélica en la Península de Corea, se opondrían a una nueva aventura armada de los "expertos militares" instantáneos del equipo de Bush, quienes los han metido en la situación actual.

Y si una sociedad destruida como la de Irak ha podido organizar en pocos meses una resistencia armada formidable, la de Cuba sería muy superior, porque está preparada militarmente para la guerra de guerrillas, lo que no fue el caso de Irak, cuyo líder Sadam Hussein siempre ha sido un soberano diletante militar, a diferencia de Fidel Castro que es uno de los mayores estrategas militares contemporáneos.

Para referirnos a una sola de las facetas de preparación de "la guerra de todo el pueblo" en Cuba, puede mencionarse que existe un alto número de tropas especiales para la guerra irregular y un alto número de tiradores expertos. Si en el caso de una agresión de Washington sólo el diez por ciento de estos francotiradores decide disparar, el número de bajas estadounidenses sería casi treinta veces superior al número de bajas fatales que han tenido en Irak. Ningún presidente estadounidense sobreviviría tal debacle.

Finalmente, el aislamiento internacional de Bush respecto a su política de agresión anticubana, se repite dentro de la Unión Americana. En septiembre del año en curso, la Cámara de Representantes votó con una mayoría de 227 diputados contra 188, que se levanten las restricciones a los viajes de ciudadanos estadounidenses a Cuba. En octubre, el Senado votó en el mismo sentido, con una mayoría de 59 senadores a favor de la medida, versus 36 senadores en contra, pese a la amenaza de veto de Bush.

De la misma manera, 29 de los Estados de la Unión Americana han establecido lazos comerciales directos con La Habana, pasando por alto la posición de la Casa Blanca y las presiones de la mafia en Miami.

El conjunto de estos vectores, con una probabilidad que se acerca a la certeza, desplaza a Bush de la direccionalidad de una agresión militar abierta. La política probable del Leviatán no será, entonces, la intervención militar sino la forma de subversión propuesta en el The New York Times, el 25 de octubre, donde un editorial (sic) recomienda que se "trate de anonadar (overwhelm) la isla con una fuerte incidencia americana ---corporativa y cultural--- y con turistas americanos y otros visitantes privados. Este es la estrategia que usamos cuando tratamos de democratizar a otras naciones".

La guerra sigue, por lo tanto, con otros medios. Quiere decir, que el Comandante Fidel y el pueblo cubano ganaron la primera etapa de 44 años de guerra popular prolongada por el socialismo, contra el principal enemigo de la humanidad.

Brindemos por el triunfo de la siguiente etapa: la democracia participativa socialista.

Daniel Chavarría: "Esta no es un entrevista para que la lea Bush"

Daniel Chavarría: "Esta no es un entrevista para que la lea Bush"

Jesús G. Bayolo
Cubadebate y Juventud Rebelde

Hoy cumple 70 años Daniel Chavarría, ese autor que suele atraparnos en las tramas de sus novelas durante el último cuarto de siglo.

JGB: Para no reiterar la consabida retahíla sobre tus grandes éxitos literarios ¿qué tal si mejor me hablas de tus grandes tragedias y reveses?

DCh: Tragedias no he vivido. No he padecido humillaciones destructivas como la cárcel o la tortura; ni he enterrado a ningún hijo, ni los he visto pasar hambre. Reveses sí, he tenido.

En mi adolescencia hubiera hecho pactos con el Diablo por volverme un concertista de guitarra, pero al cabo de dos años de estudiar 10 horas diarias, descubrí que no tenía talento. También hubiera pactado por llegar a GM de ajedrez y me sucedió lo mismo.

JGB: ¿Es cierto que a Cuba llegaste en el 69 como secuestrador de una avioneta?

DCh: Sí, pero prefiero no dar detalles, porque cuando Bush lea esta entrevista va a decir que Cubadebate y Juventud Rebelde han celebrado el cumpleaños de un terrorista disfrazado de escritor.

JGB: ¿Y qué va a decir entonces cuando se entere de que hace poco, Chavarría ha ganado en Nueva York el más codiciado premio policiaco del mundo?

DCh: Seguramente va a condenar que se haya premiado a un autor cubano y me va a congelar los derechos de autor.

JGB: Y por fin ¿cómo es la cosa? ¿Escritor cubano o uruguayo?

DCh: Muchas veces he dicho que soy un ciudadano uruguayo y un autor cubano; porque aquí escribí mi primera novela de gran circulación y he dedicado el grueso de mi obra a este pueblo y sus hazañas. Pero ya tú ves, aunque puedo escribir como cubano, sigo hablando como rìoplatense...

JGB: ¿Y nunca has pensado en escribir una novela ríoplatense?

DCh: Para poder escribir como un autor uruguayo tendría que regresar y pasarme un par de años por allá. Hoy me fallaría el vocabulario, y hasta la sintaxis... Al cabo de 34 años en Cuba, tengo la pluma muy aplatanada.

JGB: Y para el periódico de la juventud cubana ¿qué opinas de ella?

DCh: Pregunta difícil, a la que de buena gana le haría un dribbling; pero como le prometí a mi mujer que no iba a decir más mentiras, te la responderé con franqueza. La juventud que veo a diario en las calles de mi barrio (La Rampa) no me entusiasma; y la que trato en círculos literarios tampoco: son demasiado europeoides y carecen de indulgencia histórica para valorar los defectos de la Revolución.

Yo, que pertenezco a la generación del entusiasmo, tengo que apelar a veces a toda mi tolerancia. Sé que en Cuba hay problemas, carencias y demás, pero los aspectos negativos del presente revolucionario suman diez centímetros y las virtudes un metro y medio. Y cuando jóvenes intelectuales, en su despiste político, suelen verlo al revés, yo me indigno; pero me consuelo al saber que hay otros jóvenes cubanos con los que un viejo lobo de bar como yo, no suele empatarse.

Son los que están en sus escuelas, fábricas, hospitales. Esos jamás acuden a los locales de mi circuito. Tampoco me es accesible la juventud que hoy presta servicios médicos, docentes, solidarios, en África, América Latina y otros países del Tercer Mundo, a la que considero flor de la especie cubana.

Como ves, no te puedo dar una única opinión...

JGB: ¿Y en tu literatura, qué papel asignas a la juventud cubana?

DCh: Mi literatura son otros cinco pesos... Primero permíteme reiterarte que sólo me interesan las novelas, y que las escribo en tres vertientes: novela política de aventuras, novela histórica y la picaresca. En esta última, donde mezclo sexo, comedia y policíaco, los jóvenes son protagónicos.

Me interesan sobre todo para entender aspectos poco mencionados de nuestra patología social. Y pese a que yo vivo atrincherado en defensa de la Revolución, he aprendido a evitar la literatura eufemística.

El eufemismo y la literatura se dan de patadas. Una literatura sin conflictos, aburre, nadie te la cree. En mi picaresca, por ejemplo, sería fatal que me dedicara a elogiar los éxitos revolucionarios en la educación o salud pública.

El policiaco te exige marginalidad, violencia. Y para que las tramas sean convincentes tienes que valerte de personajes reales e introducir conflictos. En mi novela El rojo en la pluma del loro, por ejemplo, yo trato con mucho cariño un personaje socialmente negativo.Se trata de una joven jinetera, que por supuesto no estudia ni trabaja. Se prostituye. Pero al mismo tiempo es un ser luminoso, leal, valiente, capaz de arriesgarse e ir presa por defender una causa justa.

A mí me parece válido, desde la literatura, estudiar el dramático destino de muchos marginales, procedentes del campesinado o de la clase obrera, para quienes precisamente se hizo la Revolución, y que en parte por su mala suerte, desestiman las oportunidades que se les ofrece y terminan en el delito y la cárcel.

Y en este caso de la picaresca cubana, muy fértil para propiciar una reflexión crítica sobre nuestra sociedad, uno debe enganchar al lector con la envoltura light, y con la amenidad descafeinada de la comedia policiaca y el sexo. Luego, para que el mensaje ideológico resulte eficaz debes tirar la piedra y ocultar la mano.

JGB: Y volviendo al cumpleaños ¿qué se siente al llegar a la provecta edad de los 70?

DCh: Chico, yo nací en el 33; y como a los 9 ó 10 años, cuanto tomé conciencia de que nos acercábamos al final de un milenio, saqué la cuenta de que para llegar al 2000 tenía que vivir hasta los 67 y me pareció una meta difícil. Ignoro cuál haya sido la esperanza de vida de un uruguayo en 1943, pero uno veía poca gente de 80 años como ahora. Y a mis ojos de entonces un hombre de cincuenta años era ya un anciano. De modo que a veces me maravillo de haber llegado a los 70.

Sin embargo, en mi caso opera un fenómeno que me ayuda a no sentirme viejo. Tú dirás que me estoy dando cranque con fenómenos raros para camuflajear mi decrepitud; y quizá sea cierto. Pero recuerdo que ya al cumplir los 20 me sentía viejo. La vida se me había escurrido sin dar cima a casi ninguno de mis proyectos infantiles. Lo mismo me volvió a pasar a los 30. Recuerdo que estaba en Mendoza, Argentina, lejos de mis hijos, con un matrimonio medio fracasado, económicamente mal, revolucionariamente frustrado, y el día de mi cumpleaños, en el cuarto de la pensión donde vivía, me encerré a llorar por el fracaso de mi vida.

Me volvió a pasar a los 40, pero no a los 50, porque en Cuba ya me había hecho escritor a los 45; y fue como empezar una vida nueva, un largo aprendizaje. Te diré más: esta condición de escritor tardío me permitió viajar, conocer mundo, acopiar vivencias, cultura, anecdotario, y me propició el saltarme muchas tonterías que habría escrito de joven. Me permitió también verificar aquello de que Ars longa, vita brevis, porque en este largo aprendizaje del escritor, yo sólo llevo 25 años. Y eso me hace joven; me convierte en un aprendiz de escritor, al que le quedan todavía muchos secretos del oficio por descubrir.

Téngase en cuenta que un novelista standard, publica sus primeras narraciones a los 25 años, y cuando lleva 25 años en el oficio sólo ha cumplido 50, es decir 20 menos que yo. Por eso insisto en que a mi condición de escritor tardío y aprendiz, debo la juventud que hoy siento. Puedo decir que con la literatura, en Cuba me saqué la lotería.

JGB: Conversar con Daniel Chavarría es tan apasionante como leer la ágil prosa que forman sus libros, por lo que su ficha bibliográfica, premios y otros datos se los ofrezco en un recuadro. Y como tengo frente a mí a un hombre además de culto, políglota, le pregunto: ¿Cuántos idiomas conoces?

DCh: -Yo hablo bien francés, italiano, inglés, alemán... Si voy a Brasil al cabo de una semana habló portugués, y me olvido del italiano, y si voy a Italia recupero el italiano y pierdo el portugués. Y claro, español, latín y griego. Si sumas la base lingüística a los vagabundeos míos, se logra aprender idiomas con facilidad.

JGB: ¿Utilizas elementos autobiográficos en tus novelas?

-Tengo una sola novela autobiográfica, Aquel año en Madrid, que es una historia real, mientras en Allá ellos plasmo parte de mis vivencias en el Amazonas, cuando me fui con un grupo de buscadores de oro.

JGB: ¿Tienes alguna terminada que desconozcamos tus lectores?

DCh: Dos inéditas, totalmente terminadas. Una está esperando publicación en Italia y España.

JGB: ¿Entonces ahora estás "de vacaciones"?

DCh: Nada de eso: estoy concluyendo una tercera en estos días. Novelas voluminosas las tres, corresponden a una amalgama que estoy haciendo de la novela de aventura. Yo adoro la novela de aventura, es realmente lo que más me gusta, creo que la gran literatura de todos los tiempos ha sido la aventura. En nuestro tiempo la aventura se ha repartido un poco entre la novela policíaca y la de espionaje... La novela de aventura desligada de lo policíaco es muy infrecuente. Las mías tienen siempre algún elemento ligado con la intriga, la violencia, la marginalidad, en fin varias cosas que corresponden a la atmósfera policíaca, y estas tres, son nuevamente la misma fórmula: gran entretenimiento dirigida a un gran público, con un cuidado muy especial por la amenidad, que la trama coja al lector desde la primera página y no lo deje soltar el libro. Eso para mí es fundamental.

JGB: ¿Qué podemos adelantar de las tramas?

DCh: Una se llama Príapos, que es una aventura en un barrio marginal de La Habana y una especie de estudio de personajes: cinco muchachos que se crían en el barrio y tienen destinos muy distintos. Otra se llama Viuda de Sangre, que es una historia cosmopolita, una de esas historias locas, en las que a mí me gusta recrear personajes de todas partes. Traigo una princesa rusa y la meto en la Ciénaga de Zapata, la revuelvo con un millonario norteamericano, pero es una novela muy cubana y trata de un asesinato en los años 50.

Y lo que estoy terminando ahora es una novela ambientada en Europa, pero destinada a fundamentar la Batalla de Ideas, o sea una denuncia a la hipocresía de Occidente contra el Tercer Mundo, la denuncia de la crueldad. Y es también una novela de gran amenidad.

JGB: Adiós muchachos fue el premio Edgar Allan Poe. Lo recuerdo no para dar pie a una pregunta, sino a la despedida: Adiós Daniel, hasta le entrevista de los 80. Mientras... vamos leyendo tus libros.

DANIEL "EN CIFRAS"

Daniel Edmundo Chavarría Bastélica nació el 23 de noviembre de 1933 en San José de Mayo, Uruguay. Reside en Cuba desde 1969. Hablante fluido de cinco lenguas europeas, entre 1975 y 1986 ha sido traductor de literatura alemana para el Instituto Cubano del Libro y profesor de Latín, Griego y Literaturas Clásicas en la Universidad de La Habana.

Es esencialmente un novelista y confiesa que detesta tener que escribir otras cosas, sobre todo cartas a su familia; pero a veces por necesidad o compromisos, ha escrito también cuentos, guiones para cine, un serial para TV, textos docentes, relatos autobiográficos, artículos literarios y políticos, de los que por expresa voluntad suya no doy cuenta en esta entrevista.

Y de sus novelas (trece hasta el momento), sólo ha permitido mencionar las siete que él considera más dignas. Esta prohibición me la ha impuesto de forma tímida pero irrestricta, y se la he concedido como regalo por su septuagèsimo cumpleaños. Son ellas, pues, con sus premios: El rojo en la pluma del loro, 2001 (premios 6 y 3); Adiós muchachos, 1994 (5); Aquel año en Madrid, 1999 (única no premiada); El ojo de Cibeles, 1993 (7, 8, 9 y 3); Allá ellos, 1991 (4); La sexta isla, 1984 (3), y Joy, 1978 (1 y 2).

Los números se corresponden con los siguientes galardones:

(1) Premio Aniversario de la Revolución, La Habana 1975.

(2) Premio Capitán San Luis, a la mejor novela policiaca publicada en Cuba durante la década 70-80.

(3) Premio de la Crítica, La Habana, otorgado anualmente por el Ministerio de Cultura.

(4) Premio Dashiell Hammett, Gijón 1992, a la mejor policiaca en lengua española del año 1991.

(5) Premio Edgar Allan Poe, New York 2002, otorgado por la Mystery Writers of America. a la mejor novela policiaca publicada en EE.UU (en inglés), durante el año 2001.

(6) Premio Casa de las Américas, La Habana, 2000.

(7) Premio Planeta-Joaquín Mortiz, México, 1993.

(8) Premio de Educación y Cultura, Montevideo, 1994.

(9) Premio Ennio Flaiano, Pescara, 1998, a la mejor novela publicada en Italia en 1997 por un autor no europeo.

Autoridades locales francesas pretenden querellarse contra el gobierno español por su apabullante responsabilidad en el desastre

Autoridades locales francesas pretenden querellarse contra el gobierno español por su apabullante responsabilidad en el desastre

Sami Naïr.
Rebelión. 24-11-2003.

La catástrofe ecológica producida por el Prestige sigue causando estragos. El Gobierno español está sentado en el banquillo de los acusados. Corre el riesgo de que le emplacen ante la justicia francesa. Philippe de Villiers, diputado francés, presidente del Consejo General de Vendée (departamento víctima de la marea negra), parece decidido a querellarse contra el Estado español. Motivo: la apabullante responsabilidad del Gobierno de Madrid en este desastre.

De Villiers se basa en las conclusiones del informe recientemente presentado a las autoridades francesas por Jean-Louis Guibert, experto marítimo designado por la justicia para aclarar las responsabilidades. Según este experto, la responsabilidad de la ruptura del buque no recaería sobre las compañías aseguradoras, ni sobre el capitán y todavía menos sobre la tripulación del Prestige. Unos y otros habrían hecho su trabajo correctamente. En cambio, el Gobierno español sí sería el principal responsable de este drama ecológico.

EL EXPERTO mantiene: que 24 horas después de iniciarse la avería, el 13 de noviembre, Madrid denegó el acceso al barco a los cinco especialistas de salvamento enviados por la sociedad de remolque marítimo SMIC. A este equipo no sólo se le impidió que realizara su trabajo, sino que además el buque no fue puesto en abrigo para efectuar el transbordo de la carga de petróleo. Y que las autoridades españolas no sólo "jamás consideraron poner en abrigo al Prestige", sino que hicieron todo lo posible para remolcar el buque y alejarlo de las costas españolas, intentando empujarlo primero hacia Francia, que se negó a acogerlo, y luego hacia Portugal. El remolque, en unas condiciones meteorológicas muy duras, pretendía endosar al vecino el barco envenenado "siguiendo --escribe el experto-- rutas que expusieron su flanco de estribor, reventado, a la plena fuerza del mar, lo que condujo a la ruina progresiva del buque y a la ruptura de su casco".

Dicho de otro modo, el Gobierno de Madrid incumplió sus obligaciones, intentando a toda costa internacionalizar la catástrofe. El fiscal de Brest desea reunirse lo antes posible con los jueces españoles encargados del sumario. La explicación promete ser dura. En todo caso, es urgente, pues las asociaciones ecologistas francesas, al igual que las autoridades regionales, no tienen intención alguna de que este sumario duerma en los archivos. Las elecciones cantonales y regionales están próximas, y el Prestige aún sigue vomitando su veneno sobre las costas francesas.

Es muy probable que este asunto acabe salpicando al Gobierno de Madrid, puesto que incluso se ha apelado a las autoridades europeas. Naturalmente, en un primer momento habrá que someter el informe francés a un dictamen experto. Éste llevará su tiempo. Pero los especialistas franceses confían en la justicia española y en los expertos independientes. Por otra parte, en Bruselas se sigue de cerca el asunto.

Más allá del comportamiento del Gobierno español, este asunto es revelador del estado de anarquía del derecho marítimo. La Unión Europea todavía no ha sido capaz de instaurar un código de conducta en la materia; el liberalismo cruel que demasiado a menudo guía sus decisiones, considera a regañadientes toda limitación a su política de competencia. Desde hace 10 años, los desastres ecológicos se acumulan; los gobiernos se muestran impotentes ante el desencadenamiento de los perversos efectos de la "libre circulación de bienes y mercancías".

EL FIPOL, sistema europeo de indemnizaciones a las víctimas de mareas negras, es muy insuficiente, ineficaz y, a menudo, injusto. Sus plazos de investigación son muy largos y sus procedimientos, ultraburocráticos. En Francia, la región de Vendée ha gastado más de tres millones de euros en la lucha contra los efectos de esa marea negra. Ahora bien, el FIPOL no reembolsa nada. Así pues, ¡su principio es hacer pagar a los contaminados y no a los contaminadores! Curiosa manera de hacer prevalecer el interés general europeo... Europa sufre ya un déficit democrático; acabará perdiendo toda credibilidad.

Frente a esta situación, el acuerdo de Málaga entre los gobiernos francés y español para alejar los buques que transportan residuos tóxicos a 200 millas náuticas de las costas atlánticas es una buena respuesta intergubernamental, pero insuficiente. Ha llegado el momento de que la cooperación entre Francia y España sea seriamente restablecida; hay que comprender que la solidaridad entre los dos países está dictada por consideraciones objetivas, relacionadas tanto con la geografía como con los intereses comunes. Desgraciadamente, la forma en que se ha llevado el asunto del Prestige demuestra la estrechez de miras de ciertos responsables políticos, por no decir su irresponsabilidad.

* Sami Naïr es eurodiputado francés, electo de una coalición 'socialista' por su adscripción al grupo "Mouvement Républicain et Citoyen" cuyo portavoz destacado es Chevenement. Actualmente es miembro del grupo Izquierda Unitaria Europea - Izquierda Verde Nórdica.

[Traducción de Xavier Nerín]

Orden José Martí para Ernesto Cardenal

Orden José Martí para Ernesto Cardenal

Roberto Fernández Retamar
La Jiribilla.

Hay cosas que parecen naturales, y entre ellas, el que hoy se le vaya a imponer la Orden José Martí, la más alta distinción que concede mi país, a Ernesto Cardenal. Su existencia lo avala. Pero al nacer en 1925, en el seno de una familia rica nicaragüense, era difícil haberlo previsto. Incluso seguía siendo difícil algunos años después, cuando el joven empezó a interesarse por la literatura, a escribir poemas, a enamorar muchachas. O cuando viajara a aprender sobre todo cosas de letras a México, los EE. UU. y Europa. Pero en 1954 su vida dio un vuelco. Ese año tomó parte en la rebelión de abril, contra el sangriento tirano Anastasio Somoza. La rebelión fracasó, y llevó a Cardenal a ocultarse para evitar las terribles represalias. En un verso muy posterior, escribiría el poeta: «La mano de los epigramas de amor manejó una Mazden.»

No es esta la ocasión de repasar la vida y la obra de Ernesto. Él lo ha hecho en los tres tomos de sus memorias. Y algo he escrito sobre ello en un prólogo que a principios de la década de 1980 me pidió Ángel Rama para una antología sueca de los poemas de Cardenal; un prólogo que escribí con entusiasmo, pensando que podía ser un paso hacia la futura concesión del Premio Nobel al hermano nicaragüense. Pero Rama murió poco después en un accidente, y aunque el prólogo fue publicado varias veces, ni siquiera he sabido si la fantasmal antología llegó a editarse.

Es imposible, sin embargo, no mencionar varias cosas. Por ejemplo, que, fuertemente influido por el gran poeta trapense estadounidense Thomas Merton, y accediendo a una llamada que había sentido desde temprano («Dios me perseguía a mí y yo perseguía a las muchachas», ha escrito), el 14 de mayo de 1957 Cardenal ingresó en el monasterio trapense de Our Lady of Gethsemani, Kentucky, EE. UU.; más tarde, en el monasterio benedictino de Santa María de la Resurrección, en Cuernavaca, México, y por último, en el Seminario de Cristo Sacerdote en La Ceja, Antioquia, Colombia. El 15 de agosto de 1965, de regreso a su natal Nicaragua, tomó los hábitos sacerdotales. Mientras tanto, los cuadernos de poesía que había ido publicando o permitiendo publicar lo habían hecho uno de los poetas más intensos de esos años en nuestra lengua. También fue convirtiéndose en un escultor de valía. Pero siendo esto tan variado y rico, no agotaba sus posibilidades. Quien participara en la rebelión de abril de 1954, era instado en el monasterio trapense por Merton a rezar pidiendo el afianzamiento de Fidel y los barbudos tras el triunfo revolucionario de enero de 1959; y la lección de sacrificio y heroísmo del sacerdote guerrillero Camilo Torres, en cuya patria estudió teología Cardenal, no le pasó inadvertida. De la intimidad de los claustros, por otra parte, Ernesto salió a fundar, a principios de 1966, una comunidad contemplativa en una de las islas del archipiélago de Solentiname, en el lago Nicaragua. Había dado inicio a una de las experiencias espirituales más significativas de su tiempo, la cual habría de durar doce años y tener consecuencias imprevisibles en su comienzo.

Aunque antes de 1970 Cardenal publicó otros impactantes títulos de poesía, aquel año le ocurrieron dos hechos esenciales: por una parte, la aparición de su primer libro de prosa, Vida en el amor, meditación mística; y por otra, su viaje inicial a Cuba, invitado por la Casa de las Américas. Si el primero lo reveló (o, mejor, lo ratificó) un místico, circunstancia no reñida con su creciente rebeldía, como fueron los casos de Santa Teresa o de Martí, el viaje iba a cambiarle la existencia. Dejemos que sea él mismo quien nos lo diga, en una entrevista concedida en 1971:

«Mi experiencia en Cuba se convirtió en algo fundamental para mí. Ha sido la experiencia más importante de mi vida después de mi conversión religiosa [...] Fue, en realidad, una conversión a la revolución. Antes, creía que debíamos buscar un tercer camino en la América Latina, pero en Cuba me encontré con que el camino era el de ellos, y que su revolución era muy buena y que había el deber de respaldarla.»

Si su obra poética seguiría creciendo, hasta convertirlo en uno de los principales poetas vivos, su vida se trenzó cada vez más con la revolución, en especial de su pueblo, pero también del resto del planeta. En un poema de 1972 expresaría la conjunción de sus dos creencias: «Comunismo o reino de Dios en la tierra que es lo mismo», manifiestas en el libro que hiciera con miembros de su comunidad: El Evangelio en Solentiname (1975). La radicalidad de aquella conjunción, que lo hace uno de los voceros más notables de la teología de la liberación, habrá de provocar la destrucción por la Guardia Nacional de su comunidad de Solentiname, muchos de cuyos integrantes salieron a pelear contra el nuevo tirano Somoza, y la persecución y el exilio para el poeta, involucrado cada vez más en la lucha. No es, pues, extraño que al triunfar en julio de 1979 la Revolución sandinista, Cardenal haya sido nombrado su ministro de Cultura, cargo que desempeñó con audacia, fantasía, pulcritud y abnegación, de las que tuve el privilegio de ser testigo cercano ?como también lo fui de la visita inicial que, a un mes del triunfo revolucionario, Cardenal realizó a la asolada Solentiname.

La lealtad de Ernesto con la Revolución de Cuba ha sido constante y ejemplar. Lo muestran libros suyos como su original testimonio En Cuba (1972) o su antología Poesía cubana de la Revolución (1976). Y el tiempo no lo ha ablandado ni le ha restado fervor. No hace mucho, las nuevas calumnias lanzadas por nuestros enemigos de siempre contra nosotros fueron impugnadas con gran energía y lucidez por él en su país, en Italia, en México, aquí mismo. Como también es constante y ejemplar su fe en el triunfo final de la revolución en todo el mundo, incluido desde luego su país, no obstante caídas momentáneas que lo llenan de dolor, pero no lo desaniman. Si Cardenal nos ha recordado recientemente que somos polvo de estrellas, bien merece que nos refiramos a él como Martí se refirió al magnífico antiesclavista y mártir John Brown: «aquel loco hecho de estrellas».

Al recibir esta noche la Orden José Martí que el Consejo de Estado de la República de Cuba le ha otorgado con entera justicia, por Acuerdo 3654, que firmó el 18 de este mes su compañero y amigo Fidel Castro, concluiré citando las palabras con que Ernesto terminó sus vehementes memorias: «Habrá más revoluciones. Pidamos a Dios que se haga su revolución en la tierra como en el cielo.»

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NO ES PARA MI PECHO

La Jiribilla.
M.H. Lagarde La Habana


«Esta alta condecoración no era para mi pecho, sino para el pueblo de Nicaragua que también hizo su revolución, tan apoyada y defendida con tanta solidaridad por el pueblo de Cuba», afirmó el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal al recibir la Orden José Martí, la más alta distinción que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba.

Después de que el Presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, colocara en su pecho la más importante orden cubana, el poeta de 78 años destacó la vieja relación existente entre los pueblos de Cuba y Nicaragua.

«Miles de maestros y médicos cubanos trabajaron y vivieron en Nicaragua y esta condecoración vincula, una vez más, a Cuba y Nicaragua», señaló el autor de Oración por Marilyn Monroe.

Vestido con su habitual indumentaria, blue jeans, sandalias y boina negra, Cardenal afirmó que Martí es también el autor intelectual de la revolución nicaragüense y que «La revolución nicaragüense es hija de la revolución cubana».

La vinculación entre los dos países, señaló el escritor, comenzó cuando su compatriota y poeta Rubén Darío se encontró en Nueva York a fines del siglo diecinueve con Martí, héroe de la independencia cubana.

Al final de su intervención el autor de En Cuba hizo público el tercer tomo de sus memorias, titulado La revolución perdida, que dedicó al presidente cubano: «Para Fidel y el pueblo de Cuba, de la Revolución que perdimos y volverá».

Minutos antes, en la ceremonia realizada en el Laguito, al oeste de la capital cubana, el también poeta y ensayista cubano, Roberto Fernández Retamar hizo un recuento de la vida del escritor y destacó la persistente defensa de la Revolución cubana realizada por su amigo nicaragüense.

En el acto estuvieron presentes los miembros del Consejo de Estado, Carlos Lage Ávila, José Ramón Balaguer, el ministro de Cultura, Abel Prieto y destacadas figuras de la cultura cubana.

Ernesto Cardenal, estudió filosofía y literatura en las universidades de México y Columbia (Nueva York) y tras su experiencia en un monasterio trapense de Kentucky, Estados Unidos, se ordenó sacerdote en 1965 y luego creó en su país la abadía de Solentiname, poderoso foco de la revolución de la vida cultural y religiosa americana.

Partidario de practicar una teología comprometida con el destino de los humildes combatió contra la dictadura del general Anastasio Somoza y fue nombrado ministro de Cultura en 1979 por el gobierno sandinista.

Entre sus obras destacan Epigramas (1961), Oración por Marilyn Monroe y otros poemas (1965) El estrecho dudoso (1966) y Homenaje a los indios americanos (1969), donde se observa una influencia clara de la poesía de la Beat generation.

Según los críticos, en su obra se mezcla el lenguaje místico con el épico, los problemas del proletariado de su pueblo con la magia de lo cotidiano; la ironía con la intensidad de la vida moderna.

Cardenal viajó la pasada semana a Cuba invitado por la Casa de las Américas, institución cultural que realizó una Semana de autor, del 18 al 21 de noviembre, dedicada al autor de Canto Cósmico.

El primer día del homenaje, Ernesto Cardenal leyó su conferencia «Somos polvo de estrellas», la historia del universo en 35 minutos y luego respondió a las preguntas del público.

En las jornadas siguientes, escritores e investigadores, entre los que se encontraban los cubanos Juan Nicolás Padrón, Guillermo Rodríguez Rivera, Joaquín González Álvarez y Jorge Luis Arcos, el inglés Jonh Lyons realizaron lecturas de textos sobre la obra del importante poeta nicaragüense.

La Casa de las Américas también sirvió de escenario a una muestra de la obra escultórica de Cardenal y el poeta de los Epigramas participó, además, en el lanzamiento del libro Seis cantigas del Cántico Cósmico, así como en la presentación del número 232 de la revista Casa de las Américas donde aparece publicado su texto «Preguntas sobre Cuba». Por estos días, en declaraciones a la prensa Cardenal aseguró que Cuba es «el único país en rebeldía contra el imperialismo», y por eso «el cerco que le han puesto». La Unión Europea se «plegó al imperialismo, capitalismo, neoliberalismo y a la globalización, que es una sola cosa».

Cardenal pronosticó el nacimiento de una «nueva revolución» a partir del movimiento antiglobalización contra el neoliberalismo. Tras la caída del socialismo, «vislumbramos con esperanza los albores de una nueva revolución que se viene levantando en toda la Tierra y es la de esos miles de jóvenes convocados (...) para protestar contra la guerra, el neoliberalismo y la globalización y anunciar que otro mundo es posible», aseguró Cardenal.

JORNADAS SOLIDARIAS CON AMÉRICA LATINA

JORNADAS SOLIDARIAS CON AMÉRICA LATINA

Sábado 22 de noviembre en el Colegio San Ildefonso (avda.San Ildefonso, 24 – Cornellá) Metro: Linea 5 parada San Ildefonso Autobús: 68, L 45, L 74, L 75.

Programación de actos:

12’00 Charla:“Cuba ante el siglo XXI”
Situación económica en la actualidad después del endurecimiento del embargo a la isla.
A cargo de: Héctor Ayala Castro. Catedrático de Economía de la Universidad de La Habana.

14’00 Comida solidaria con Nicaragua.

La recaudación se destinará para un proyecto de cooperación con Jinotega.

Precio: 10 euros (Confirmar la asistencia antes del viernes 21 en el telf.
93 471 14 41 de 17 a 21 h – Silvia)

17’00 Videoforum: “Chávez: la Revolución
no será retransmitida”
Plataforma Bolivariana de Cataluña

19’30 Actuación de Flamenco.